Ma’u Henua consolida su gestión y fija nuevos límites para la protección del Parque Rapa Nui
En su Primera Asamblea General Ordinaria, la comunidad presentó la rendición económica 2024–2025 y el presupuesto operativo 2026, reafirmando un modelo de administración con superávit, autonomía financiera y nuevas medidas orientadas a fortalecer la protección del patrimonio, regular las visitas y proyectar una gestión sostenible para las futuras generaciones.
Este sábado, Ma’u Henua realizó su Primera Asamblea General Ordinaria, una instancia clave para informar a la comunidad sobre el estado actual de la administración del Parque Rapa Nui y los desafíos que marcarán su proyección futura.
Durante la jornada se presentó la rendición económica 2024–2025, junto con la proyección operativa 2026 y los principales lineamientos destinados a fortalecer la conservación, el ordenamiento y la sostenibilidad del patrimonio administrado por la comunidad indígena.
Entre los antecedentes expuestos, se destacó un año de superávit, estabilidad y autonomía financiera, junto con la recuperación sostenida en la venta de entradas, alcanzando 132.203 visitantes durante 2025, lo que representa un crecimiento de 26,6%, impulsado principalmente por el turismo internacional.
Asimismo, se informó la aprobación de un presupuesto 2026 superior a los $8.168 millones. Según se explicó durante la asamblea, estos recursos no corresponden a fondos de libre disposición, sino a un presupuesto cerrado y comprometido exclusivamente con la operación del Parque, la conservación, las inversiones y la ejecución del Plan Operativo Anual.
Este plan contempla 8 objetivos estratégicos, 79 actividades y 15 sitios priorizados, orientados a fortalecer la gestión técnica y el resguardo patrimonial.
Uno de los puntos centrales fue la nueva política de aforos y capacidad de carga, especialmente en cavernas y recintos subterráneos, donde la seguridad y la protección patrimonial exigen mayores resguardos.
A partir de junio comenzará a implementarse una nueva modalidad de visitas que establece un guía por cada 8 visitantes en cuevas y sitios confinados, y un guía por cada 12 visitantes en espacios abiertos, ampliable hasta 15 personas según las condiciones de demanda.
Además, será obligatorio el uso de casco de protección, linterna frontal y calzado adecuado en cuevas, mientras que guías y anfitriones deberán contar con botiquín, iluminación de respaldo y credencial visible en todo momento.
La discusión, sin embargo, fue más allá de la operación turística. También se instaló una pregunta de fondo: cuánto puede sostener realmente Rapa Nui sin comprometer su equilibrio, sus recursos y, especialmente, su disponibilidad de agua.
En este contexto, el avance del Plan de Uso Público (PUP) fue presentado como una herramienta concreta para ordenar las visitas, definir límites sostenibles y establecer una relación más equilibrada entre conservación, uso comunitario y actividad turística.
Junto con ello, se anunciaron nuevas herramientas de gestión, como credenciales QR para la trazabilidad de guías y visitantes, evaluaciones de desempeño, capacitación integral, nuevas iniciativas de conservación y salvataje de Mōai, además de alianzas estratégicas destinadas a fortalecer la protección patrimonial.
El presidente del Directorio, Ariki Tepano, señaló que esta base financiera permite proyectar con mayor claridad el futuro de Ma’u Henua y que las ideas que surgen desde la comunidad representan hoy un desafío directo para la gestión.
Entre ellas, mencionó futuras capacitaciones orientadas a unificar el relato de los guías, fortalecer la experiencia cultural que recibe el visitante y consolidar una administración que no solo proteja el patrimonio, sino también la forma en que este se transmite.















